Michel Sauval - Psicoanalista Jacques Lacan, Seminario "La angustia", Lectura y comentarios de Michel Sauval

Referencias

Sesión del 19 de diciembre 1962

La ubicación de las citas es indicada con número de página de la edición Paidos

La última pintura de esta serie representa un árbol con el tronco armado de miradas particularmente expresivas. Al final de la ejecución del cuadro, Isabella subraya con trazos de color recargados los contornos del árbol; arrebatada por su gesto, dibuja como un comienzo de follaje que no avanza mucho por falta de espacio, pero donde aparecen, por primera vez, formas literales no significantes, signos plásticos.

Inmediatamente debajo de esas letras, y al comienzo de una rama cortada del árbol, en el mismo movimiento rápido y espontáneo de ejecución, pinta una especie de guirnalda de signos lingüísticos; estos son las palabras de una frase correcta y terriblemente precisa, de una frase del delirio: Io sono sempre vista (Yo soy siempre vista)."

Sin embargo, al final del número 29 de la revista Ornicar? (verano 1984), se señala que (según indicación de Christian Dumoulin) la referencia sería la "Lección inaugural" de Jean Bobon (publicada en 1969 en la Revue médicale de Liège nº 19) de la cual, dicha revista publica unos extractos (en las páginas 162 a 164) (disponibles aquí), y que fueron traducidos por Margarita Álvarez para la Biblioteca del Campo Freudiano (Barcelona)

Marcelo Curros resume esta lección de Bobon (referencia presentada en el Seminario del Campo Freudiano de Barcelona en octubre de 2006), de la siguiente manera: "Bobon presenta una serie de cinco dibujos de una joven institutriz hospitalizada desde hace seis años, que tiene la particularidad de no haberse movido de su habitación, ni de su cama. Tampoco escribe, ni habla más que alguna palabra o frase incomprensible. Con esta paciente todos los tratamientos habían fracasado y como un último recurso le dan algunos objetos de pintura y dibujo. Desde ese momento, expone Bobon, la paciente saldrá de su inercia y empezará una actividad plástica intensa que se irá constituyendo como el único material clínico de su "…imaginario delirante, un imaginario persistente, estructurado como un delirio místico-erótico; un imaginario experimentado y sufrido bajo una apariencia apática; un imaginario que aún puede comunicarse a través de la palabra…". Lacan tomara solamente el quinto de esta serie de cinco dibujos"
"En todos estos dibujos aparece de forma destacada y explicita el objeto mirada. El primero de ellos, es un dibujo que la paciente construye en dos tiempos, al inicio de una "violenta crisis de agitación catatónica y al salir de ella". En este dibujo, nos dice Bobon, podemos apreciar a la izquierda del dibujo "la imagen distorsionada del ser al principio de la metamorfosis" y en el centro y a la derecha un intento de representar lo vivido en dicha crisis, lo que no es difícil de percibir como algo "inefable y perturbador".
El segundo dibujo de está serie presenta un ojo "…único y ciclópeo…" que devora el rostro de la paciente.
El tercero el "…ojo-pez…", que Bobon nos dice que en el caso de la paciente simboliza la sexualidad y la culpa.
En el cuarto dibujo de ésta serie se percibe una iglesia con el cielo de fondo y la multiplicación del ojo, tema que según Bobon, "…se asocia al tema místico, compensatorio de una vivencia sexual fuertemente culpabilizada".
El quinto y último de esta serie, y al cual se referirá Lacan, es un árbol que está "
…cargado de miradas que se han vuelto particularmente expresivas". La diferencia con el resto de dibujos es que en éste aparece algo nuevo, una frase, "…la primera desde hace años…" y es una "frase-clave en el delirio de esta paciente: Io sono sempre vista".
Bobon finaliza esta ponencia planteando que estos sujetos nos enseñan que más allá de estar excluidos del real común, del código de lenguaje que utilizamos, tienen una vida interior muy rica en la que se encuentra siempre, en el fondo, la angustia
".

El heotontimorumenos

Para J.G.F.

Yo te golpearé sin cólera
Y sin odio, como un leñador,
¡Como Moisés la roca!

Y haré de tus párpados,
Para abrevar mi Sahara,
Brotar las aguas del sufrimiento.

Mi deseo preñado de esperanza
Sobre tus lágrimas saladas flotará
Como un navío que zarpa,
Y en mi corazón que embriagarán
¡Tus queridos sollozos resonarán
Como un tambor que bate a la carga!

¿No soy yo un falso acorde
En la divina sinfonía,
Gracias a la voraz Ironía
Que me sacude y me muerde?

¡Ella está en mi garganta, la grita!
¡Es toda mi sangre, este veneno negro!
¡Yo soy el siniestro espejo
Donde la furia se contempla!

¡Yo soy la herida y el cuchillo!
¡Yo soy la bofetada y la mejilla!
¡Yo soy los miembros y la rueda,
Y la víctima y el verdugo!

Yo soy de mí corazón el vampiro,
—Uno de esos grandes abandonados
A la risa eterna condenados,
¡Y que no pueden más sonreír!

L’héautontimorouménos

A J. G. F.

Je te frapperai sans colère
Et sans haine, comme un boucher,
Comme Moïse le rocher !

Et je ferai de ta paupière,
Pour abreuver mon Saharah,
Jaillir les eaux de la souffrance.

Mon désir gonflé d’espérance
Sur tes pleurs salés nagera
Comme un vaisseau qui prend le large,
Et dans mon coeur qu’ils soûleront
Tes chers sanglots retentiront
Comme un tambour qui bat la charge !

Ne suis-je pas un faux accord
Dans la divine symphonie,
Grâce à la vorace Ironie
Qui me secoue et qui me mord ?

Elle est dans ma voix, la criarde !
C’est tout mon sang, ce poison noir !
Je suis le sinistre miroir
Où la mégère se regarde.

Je suis la plaie et le couteau !
Je suis le soufflet et la joue !
Je suis les membres et la roue,
Et la victime et le bourreau !

Je suis de mon coeur le vampire,
– Un de ces grands abandonnés
Au rire éternel condamnés,
Et qui ne peuvent plus sourire !

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